1
Érase una vez un elefante llamado Efrén, dicho elefante estaba harto de estar en los cuadros surrealista de su autor Dalí, un día cansado de tantas locuras irreverentes de su dueño, decidió escaparse del cuadro, desvinculándose así de su genio creador
Él decidió vivir una vida nueva, por lo que escogió la opción de viajar a Londres, la motivación del elefante era bien clara relacionarse con los humanos, por lo que le surgió la opción de jugar el campeonato del mundo de billar inglés, y viajar por todo el mundo.
Sus aspiraciones eran jugar el campeonato, y ganar al campeón del mundo Paúl
2
Érase una vaca que provenía de la India, y ella harta de sus costumbres religiosas y de ser un símbolo sagrado, decidió viajar a Tailandia desde la India para ver los campeonatos de boxeo tailandés, ella estaba convencida, que iba a apostar e iba a ganar.
Decidió viajar a ese país porque vio una publicidad cuando estaba de viaje en Japón
Pero antes debía pasarse por sus zocos para comprar un elefante estaba convencida, que le daría suerte en sus apuestas, ella también estar abierta a la posibilidad que un caballero le regalase flores
Antes de todo eso decidió pasar el día entero en la playa y disfrutar
Al día siguiente después de descansar todo el día antes de los combates, ella había decidido conocer el ambiente nocturno de ese país con lo que decidió salir toda la noche
Cumplidos todos los objetivos, y ganado el dinero de las apuesta, misión cumplida ella sabía que apostaba sobre seguro a caballo ganador
3
El perro era dueño de la princesa noruega Sabrina, ella tenía la facultad de invocar a las esculturas aztecas del imperio maya, dichas esculturas eran piedra pero ella con su magia podía hacerlas cobrar vida.
Toda con la autorización de Jessica la guerrera dueña del imperio maya
El perro tenía el don de invocar a las esculturas del antiguo y ancestral arte africano.
En los días de intenso sol él se comunicaba con ellas
El perro tenía poderes relacionados con la naturaleza, y sus facultades eran la fusión del viento con las hojas
A parte las esculturas aztecas del antiguo imperio maya, tenían el don del agua para invocar tormentas, el don de dominar el fuego, todo esto invocado por la guerrera dueña del imperio maya Jessica
4
Los tres animales decidieron olvidar sus orígenes, y más en concreto su pasado, la motivación que les unía a los tres era competir en un combate de boxeo
Ellos sabían que todo esto se lo debías a una amante empedernida de los animales, su nombre era Patricia, (de profesión organizadora de eventos y fiestas, aparte era dueña de la mayoría de los animales) lo que sabían de ella es que por casi toda la geografía mundial era dueña de ranchos granjas y establos
Patricia además era dueña de tres perros los paseaba en un Renault del año 1910-1920 era el típico coche que se abrían las puertas hacia delante, y se arrancaba con una manivela delante del motor, recordaba a la época de la ley seca o la época también de los gangster con traje corbata y zapatos
A ella le había llegado la información que cada uno de ellos deberían pelear con un tigre y un oso los dos campeones de los pesos pesados, y ella sui obligación era comunicarles que esos dos rivales eran duros de pelar.
Una vez comunicado esa información, y a pesar de saberlo los tres, ellos estaban convencidos que iban a ganar, y estaban físicamente preparados para apuntar la durezaza y pesadez del campeonato, debido a que era un campeonato de duración largo, aunque los asaltos durasen 5 minutos cada asalto, 1 estaría el local lleno, 2 la resistencia y el aguante de cada rival a parte de la preparación física de los dos campeones
Pero la verdadera motivación, era el premio en metálico, si vencían al tigre y al osos el premio lo repatirían entre los tres
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