1
Tres pelotas rojas de ping pong un día no señalado la número dos que era la bola central desapareció en un agujero circular, de una mesa de madera circular, sobre una gran tela negra, sólo aparecía si decías el número 15 y después al restarle uno, decías el número 14
Los enanitos que había en las paredes distribuidos y fraccionados en cuatro piezas, que componían una, rotaban mágicamente de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, cambiando la pieza 2 por la pieza uno, y la pieza uno por la pieza dos
En el círculo de tela negro que protegía la mesa de madera, y el espacio no visible y hueco, había un mago que al meter tanto la mano izquierda como derecha, aparecía una varita, pero nunca se le veía la cara al mago cuando tenía la varita, sólo se le veía la cara fuera de los espectáculos de magia, sin capa sombrero o chistera era otro
Pero en la oscuridad de color negro, esa oscuridad era lo que hacía levitar una bombilla
Por el día todo se volvía de color blanco durante tres días cuando se fusionaban en un mismo espacio, los colores rojo azul y amarillo
No hay comentarios:
Publicar un comentario